El gasto del estado, eso que se define mejor como inversión pública, cayó 3,2 por ciento en lo que va del año. Los que perdieron fuerte son los programas sociales que disminuyeron 45 por ciento. Vale decir que en este cómputo se debe considerar la desaparición de erogaciones asociadas al gasto covid como lo fueron el IFE y ATP.
Con esto las transferencias en programas sociales se ubicaron en 40.680 millones de pesos. Lo cierto es que el ítem que sigue en el podio de los recortes marca cierta dirección política porque justamente se trata de las jubilaciones y pensiones las cuales marcan una feroz caída del 7,4 por ciento comparado con el 2020. El gasto en jubilaciones y pensiones, alcanzó los 2,39 billones de pesos.
En el acumulado al mes de septiembre el rojo en las cuentas públicas sin contar la deuda alcanzó los 633.406 millones de pesos. Esto representa una disminución de 69% del déficit fiscal. Cabe aclarar que la reducción del déficit a su vez también es empujada por una expansión del 25,4 por ciento de la recaudación en términos reales. El buen desempeño estuvo impulsado por la baja base de comparación con el año de la pandemia, así como también por los 4270 millones de dólares provenientes de la asignación de Derechos Especiales de Giro (DEG) transferidos por el FMI. Además, la recaudación del Aporte Solidario y Extraordinario, acumuló 197.027 millones de pesos. Los ingresos tributarios computaron 3,4 billones de pesos con una alza del 24 por ciento por la suba de los precios internacionales de las materias primas.
Pasa que la porción del flujo que se recorta no desaparece, si no que se redirecciona. Y allí sobresalen los incrementos por gastos de capital que crecieron un 71,9 por ciento.
Los movimientos en las asignaciones son bastante claros, alcanza con repasar las ejecuciones presupuestarias de los ministerios.
Entre los de mejor desempeño sobresale Desarrollo Territorial que gestiona Jorge Ferraresi, con más del 70 por ciento ejecutado, y el de Obras Públicas que conduce Gabriel Katopodis. Entre los peorcitos, el Ministerio de Economía que apenas supera la ejecución del 30 por ciento de su presupuesto; y las carteras que refieren a Sergio Massa como Transporte y Trabajo que apenas se ubican por arriba del 20 por ciento.
La cuestión presupuestaria parte aguas hacia adentro de la coalición de gobierno. El debate conceptual que deviene de los números responde a cómo se ordenan los factores, crecer para distribuir o distribuir para crecer.
