Impuesto Planetario

EL G20 aprobó el primer impuesto global de la historia. Se trata del 15 por ciento sobre las ganancias de las grandes corporaciones transnacionales. El respaldo para el mecanismo de fiscalidad fue consensuado por 131 países y jurisdicciones de los 139 que forman parte del llamado marco inclusivo de la OCDE.

Según Juan Ignacio Crespo, economista español, ultra estudioso del tema, el acuerdo se puede caracterizar como histórico, insuficiente “y que no se lo cree nadie porque todo el mundo lo ha aplaudido. Cuando todo el mundo aplaude algo, hay un problema de fondo. Pero da expectativas, es un comienzo, un amago de inicio de comienzo de gobierno mundial”.

Hasta ahora las grandes corporaciones como google, facebook, apple, amazon, que no tienen nacionalidad, elegían tributar en los países que menos impuestos cobran. Los países que menos impuestos cobran son los conocidos como paraísos fiscales.

La operatoria es muy fácil, alcanza con radicar la empresa bajo domicilio fiscal en, por ejemplo Bahamas, Seychelles o Islas Caimán.

Existen empresas que por un costo muy bajo, se ocupan de hacerlo. Como SFM que en el spot que promociona en youtube oferta “armar una empresa offshore en tan solo un click”.

Según Crespo va a resultar muy difícil para los gobiernos evitar la evasión a paraísos fiscales, “no solo porque estas jurisdicciones no cooperan en absoluto, sobre todo porque hay miles de trucos incluso en los países cooperantes”.

El tema es conseguir que las multinacionales tributen en los países donde se generan los beneficios.

Argentina es un gran promotor de esta medida. Aunque según Martín Guzmán, ministro de Economía, la tasa debería ser aun más, entre el 21 y el 25 por ciento.

Lo cierto es que esta medida fue promovida previamente por las economías mas ricas del mundo.

¿Se volvieron revolucionarias? ¿Se comieron la de Robin Hood? ¿Cuales son las razones, para que después de tantos años de negociación, ahora se llegue a la decisión de implementarlo?

“Por tres razones, en primer lugar lo manda EEUU con un nuevo Presidente partidario de políticas social demócratas; lo segundo viene dado por la pandemia y sus consecuencias por lo que los gobiernos tienen que aumentar sus ingresos y por último es una manera de tomar la iniciativa del mundo occidental en un momento en que parece que el mundo lo mueve China”.

La crisis sanitaria producto de la pandemia desestabilizó aún mas un paradigma en franca derrota. Se resquebraja y abren nuevos espacios a la arquitectura financiera internacional puesta en debate.